octubre 2008


Noticia publicada en El Comercio del 25/10/2008 escrita por DAVINIA DURÁN con fotografias de PABLO NOSTI, en la sección SIERO Y CENTRO.

«La negrita y los coloreados azul y rojo del texto,  “SON INICIATIVA NUESTRA”»


Daños colaterales de la crisis

La quiebra de una constructora deja a ocho familias sin el chalet que compraron en El Carbayu y sin los 60.000 euros que adelantaron

«Aviso: son nuestras, las pagamos, y no nos iremos sin ellas». Es el lema de los carteles que cuelgan en los postes de la luz de la calle El Sucu en el barrio de El Carbayu, en Lugones. Los carteles aluden a los ocho chalets adosados y pareados, cuyas obras se paralizaron hace dieciocho meses y los operarios se fueron a trabajar a otras obras o al paro. ¿El motivo? que la empresa constructora Promoalvastur S.L. dio en quiebra.

Cada una de las familias afectadas ha perdido 60.000 euros, repartidos en dos letras de 30.000 euros. Según comentó Lluis Ánxel Núñez, uno de los afectados, «la situación para muchos de nosotros es difícil, porque se han llevado el dinero de toda nuestra vida».

Las obras de los chalets empezaron en 2006. Núñez fue el primero en comprar una vivienda, en el mes de marzo. El proyecto consistía en una urbanización de ocho viviendas, cuatro pareadas y cuatro agrupadas, de Alba Construcciones del Norte y promovida por Promoalvastur, que, como aseguran los afectados, ambas empresas pertenecen a los mismos propietarios.

Las viviendas conformaban una urbanización privada con piscina, parque infantil, parcela cerrada, con excelentes calidades, gimnasio, bodega, chimenea e hidromasaje. El precio de cada chalet ascendía a 280.000 euros y la entrega de las viviendas estaba prevista para julio de 2007, un plazo que se mantuvo hasta el último día de actividad.

En la primera semana de mayo de 2007, los compradores se reunieron con la empresa promotora-constructora para confirmar la fecha de entrega de las viviendas y tratar temas banales como el color del cierre perimetral, puntos de luz en la zona común o colocación de buzones. Dos días después de aquella reunión, los afectados se enteraron de que la empresa se encontraba en suspensión de pagos y desde abril no pagaba a los trabajadores.

Ese mismo mes de mayo, los obreros decidieron no acudir a trabajar, en protesta por no haber cobrado la mensualidad anterior, y las obras quedaron paralizadas. Los propietarios se reunieron con la entidad bancaria y con una persona responsable de la empresa Promoalvastur. Como explicó Núñez, «no tenía ningún contrato para asegurar las cantidades anticipadas entregadas por los compradores, y tampoco existía aval alguno para dichas cantidades, aunque nos explicó que quedaba crédito disponible en la entidad bancaria para finalizar las obras».

A partir de este momento, los afectados se ofrecieron para hacerse cargo de la obra, y como expuso otro de ellos, José Luis Turrado, «estábamos abiertos a estudiar cualquier posibilidad». Sin embargo, el banco y la constructora rechazan esta oferta.

El representante de la empresa constructora y promotora les confirmó que no tiene capacidad para finalizar la obra ni para devolverles el dinero, ni siquiera si consigue cobrar lo que le deben otras promotoras. En la actualidad, afirma que tanto la inmobiliaria Montoto Miranda como la constructora Alba Construcciones del Norte y la promotora Promoalvastur dejaron de atender sus llamadas.

A finales de septiembre de 2007, la promoción pasó a manos de otra persona, quien «sin llegar a ningún acuerdo con nosotros, puso a la venta nuevamente los ocho chalets, a pesar de que ya los habíamos comprado nosotros, y nos ofrece un pagaré sin fondos a cambio de finiquitar el contrato que aún tenemos en vigor», explicó Turrado. Las obras siguieron paralizadas y en abril de 2008 apareció otro promotor, que en lugar de rematar las obras, se llevó el material de los chalets: bañeras de hidromasaje, duchas, dos bombas, cuatro calderas y otros, según los afectados.

Sin sus casas

Además de quedarse sin el dinero, los damnificados han perdido también las casas en las que vivían hasta ahora, ya que como pensaban que faltaban sólo tres meses para ocupar sus nuevas viviendas, la mayor parte de los propietarios puso a la venta sus pisos para hacer frente a la última letra de la constructora y al correspondiente pago de los gastos de escritura. Turrado fue uno de ellos, quien vendió su casa para pagar esos 28.000 euros, casarse y trasladarse a su nueva vivienda.

Y los compradores de otros concejos como Oviedo o Llanera, que tenían hijos en edad escolar, les matricularon en colegios de Lugones para estar cerca de casa, y ahora se encuentran viviendo de alquiler en localidades alejadas del centro escolar de sus hijos.


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Pues aquí seguimos (y van 17 meses desde que se fugaron con nuestro dinero):

asi empezó todo

Y ni la inmobiliaria MONTOTO MIRANDA que era la que disponía del mandato en exclusiva para la venta de las casas, ni la constructora ALBA CONSTRUCCIONES DEL NORTE, ni la promotora PROMOALVASTUR, ni el BANCO PASTOR que financia la obra, han atendido nuestras llamadas.

Siguen ignorándonos, porque realmente pretenden quedarse con nuestro dinero y con nuestras casas.

Las soluciones para la urbanización de los chalets pareados y adosados de El Sucu en El Carbayu (Lugones) ya las hemos aportado los legítimos propietarios a todos y cada uno de los implicados (y en reiteradas ocasiones) y en ningún caso pasa porque nos expolien.

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